“He seguido muy de cerca su etapa educativa, sus comienzos en la innovación alimentaria, sus desarrollos en la alta dirección y su vida privada y familiar. Siempre he admirado su gran capacidad de esfuerzo, superación y algo que hoy en día es un tesoro: sus valores morales y de lealtad. Animo a cualquier persona emprendedora a que se deje aconsejar por Juan Salado en el ámbito empresarial, sabe los procesos a implementar, los hilos que hay que tocar, se involucra, y es la discreción personalizada. Soy muy afortunado por tenerlo entre mis amigos.”